- 36 metros de eslora: el buque insignia de Sirena Yachts
- Arquitectura naval a cargo de German Frers
- Diseño exterior del equipo de diseño de Sirena
- Diseño interior de Cor D. Rover
- Exclusivo camarote del armador con terraza privada en la cubierta de proa
- Balcones abatibles sobre el mar en la plataforma de popa y opción de zona dividida para el armador
- La primera unidad, IKIGAI, cuenta con un alto grado de personalización

Sirena Yachts ha presentado su nuevo buque insignia de 118 pies en el Cannes Yachting Festival, situándose entre las embarcaciones de mayor tamaño del evento. Es un momento de gran orgullo para el astillero turco, ya que la entrega del Sirena 118 culmina años de arduo trabajo de un equipo internacional que incluye a los renombrados diseñadores German Frers y Cor D. Rover.
El yate es reconocible al instante como parte de la exitosa gama de Sirena Yachts, al tiempo que eleva la marca a nuevas cotas. Conserva el perfil potente y la característica proa tipo hacha de sus modelos más pequeños, así como las ventanas rectangulares del casco y los elementos laterales de popa inclinados hacia atrás, además de hacer un uso magistral del volumen para crear zonas de estar espectaculares.
Con una eslora total de 36 metros y una manga de 7,8 metros, el yate transmite una presencia imponente. Su amplio beach club, los balcones abatibles sobre el mar y las espaciosas zonas de descanso en proa aprovechan al máximo sus proporciones, creando espacios versátiles diseñados para la vida a bordo.
En cuanto a su construcción, combina fibra de vidrio con fibra de carbono en las cubiertas superiores mediante la técnica de infusión de resina, lo que ayuda a reducir el peso y las necesidades de mantenimiento. Está equipado de serie con dos motores diésel MAN de 1.550 CV, que le permiten alcanzar una velocidad de crucero de 10 nudos y una velocidad máxima de 16 nudos (o hasta 18 nudos con la opción de motores MAN V12 más potentes de 1.990 CV).
“Estamos enormemente orgullosos de poder presentar el primer Sirena 118, el IKIGAI, en el Cannes Yachting Festival de este año”, declaró Cagin Genc, CEO de Sirena Marine. “En colaboración con nuestro propio equipo de diseño interno y algunos de los nombres más reconocidos del sector, hemos creado un yate que lleva las ventajas de la construcción en materiales compuestos mucho más allá, adentrándose de lleno en el ámbito de los superyates”.
Exterior impactante
Sirena mantiene su colaboración a largo plazo con German Frers para la arquitectura naval del modelo 118, mientras que el amplio equipo de diseño interno de Sirena dio forma a su estética exterior. Esto asegura una clara identidad de familia respecto a los otros yates de la gama y garantiza la navegabilidad y elegancia por las que la marca es reconocida.
El equipo prestó especial atención a la geometría del casco, aprovechando todo el potencial del análisis CFD moderno para maximizar la eficiencia. Al mismo tiempo, lograron eliminar la necesidad de túneles para las hélices mediante un diseño cuidadoso de la sección de popa, minimizando así la turbulencia.
“El resultado es un yate a motor elegante, robusto, fiable y con excelentes cualidades marineras, capaz de recorrer el mundo con confort y seguridad”, afirmó Frers. “Representa un equilibrio logrado entre rendimiento y una navegación suave y cómoda, incluso al navegar a motor contra el viento en condiciones de mar adversas”.
Espacios habitables


Con un generoso arqueo bruto de 279 GT, el Sirena 118 ofrece la flexibilidad necesaria para adaptarse a las prioridades de cada propietario. Al subir a bordo, los invitados acceden a una espaciosa zona de estar en la cubierta de popa, equipada con cómodos sofás. Unas puertas de doble apertura dan paso al salón, donde los ventanales de altura completa inundan la estancia de luz natural.
Una magnífica suite del propietario ocupa la sección de proa de la cubierta principal, con acceso directo a la terraza de proa. Existe una configuración opcional de suite dividida (Owner Split), que conecta mediante una escalera de caracol privada con un despacho y una zona de estar en la cubierta inferior. Un balcón abatible sobre el mar convierte este espacio en un refugio maravilloso desde el que disfrutar del fondeo. Además, cuenta con otros cinco camarotes para invitados (seis en total), permitiendo alojar hasta 12 personas, con servicio a cargo de hasta cinco tripulantes distribuidos en tres camarotes.
Un elegante salón domina la cubierta superior, con puertas que conducen a una terraza de popa más íntima. Por encima, el Sirena 118 ofrece un amplio solárium que puede equiparse según los deseos de cada propietario. Estos espacios exteriores no se conciben simplemente como zonas aisladas al aire libre, sino como un entorno habitable interconectado. Diseñados para acoger a distintos grupos de invitados, ofrecer diversos niveles de privacidad y adaptarse a diferentes momentos del día, prolongan de forma natural la vida a bordo hacia el mar.
Un primer casco altamente personalizado
Un propietario muy involucrado ha convertido el casco número uno en un ejemplar del Sirena 118 hecho totalmente a medida, especialmente en lo que respecta a su estilo. El principio rector de Cor D. Rover para el cautivador interior del IKIGAI fue, en sus propias palabras: “hogar, mar, hogar”. Dado que el yate está diseñado para la exploración, Rover decidió rendir homenaje a los exploradores del pasado, pero estaba decidido a que, al mismo tiempo, se sintiera como un hogar sumamente confortable.
“El diseño gira en torno a la exploración, a las personas que fueron las primeras en llegar más lejos o más alto, y al mundo que recorrieron para lograrlo”, afirmó Rover. “Sus formas, colores y materiales se inspiran en las embarcaciones y los instrumentos de aquella época: cascos remachados, fuselajes de aviones, ojos de buey navales de estilo vintage y brújulas marinas; elementos reinterpretados aquí para transmitir calidez y una sensación de hogar, más que una reproducción literal. Es un interior que evoca curiosidad, movimiento y la voluntad de seguir adelante”.
En estrecha colaboración con el equipo de diseño de interiores de Sirena, Rover ha logrado efectos visuales impresionantes en el estilo del IKIGAI. El salón, por ejemplo, cuenta con un techo compuesto por hojas prensadas encapsuladas entre varias capas de vidrio opalino. Al recibir luz natural desde atrás, se crea la sensación de estar en un invernadero o bajo una lona: un tapiz único de luces y sombras. Se han creado superficies decorativas utilizando plumas de pavo real e incrustaciones de conchas marinas en las encimeras.
La escalera de caracol que conecta el camarote del propietario con su salón privado y despacho en la cubierta inferior aprovecha ingeniosamente un espejo de estilo vintage que abarca dos alturas. Cuando se despliega el balcón abatible del salón, las olas son visibles desde el dormitorio situado en la planta superior, gracias a su reflejo a través de la escalera. Este espacio inferior está revestido con un papel pintado de color verde intenso, creando un contrapunto más tranquilo e íntimo frente a la cubierta principal.
A diferencia de la tendencia predominante, el IKIGAI apuesta por un enfoque deliberadamente más audaz en cuanto a color y materiales; tonos cuidadosamente seleccionados, como el verde musgo, el burdeos y el mostaza, dan vida al interior. El mobiliario complementario procede de diversas partes del mundo y se han incorporado acabados sutiles que evocan la naturaleza o la pátina del paso del tiempo.
El propietario del IKIGAI también ha personalizado elementos de la distribución de la embarcación. El propietario ha configurado el salón de la cubierta superior con una gran mesa de comedor para las comidas en familia. Por su parte, la cubierta superior abierta (sundeck) cuenta con un bar al aire libre y diversas opciones de asientos y zonas de descanso bajo el techo rígido de fibra de carbono.
“Para nosotros, ahí es precisamente donde reside la singularidad del Sirena 118: esta plataforma permite a propietarios y diseñadores llevar los colores atrevidos, los materiales poco convencionales y los detalles a medida más allá de la mera expresión visual, transformándolos en un interior real, funcional y habitable”, afirmó Genc. “Cada yate puede tener su propia personalidad, pero todos forman parte de la misma narrativa de diseño, dando lugar a una embarcación concebida íntegramente en torno a su propietario”.
Por Sirena Yachts
