Ouzel: un clásico contemporáneo de altura. Una obra maestra de 95 pies de la construcción naval de Nueva Inglaterra

  • Construcción en madera y materiales compuestos a cargo de Rockport Marine
  • Gestión del proyecto por MCM (Marine Construction Management)
  • Diseño de Langan Design Partners y MWD (Mark Whiteley Design)
  • Yate de altura orientado al rendimiento para travesías rápidas
  • Concebido para navegar desde el ecuador hasta altas latitudes

El compromiso a largo plazo de un equipo que abarca ambos lados del Atlántico Norte ha dado vida al singular Ouzel, un superyate de 95 pies que navega este verano bajo el mando de su encantado propietario. Este hermoso velero clásico moderno, totalmente hecho a medida, inicia ahora una nueva etapa recorriendo los océanos del mundo.

Construido por expertos carpinteros de ribera en Rockport Marine, el Ouzel representa una historia de fabricación en Maine con un toque distintivo. El proyecto comenzó en 2021 con una conversación entre Peter Wilson —de MCM, empresa representante del propietario— y el propio dueño. Primero incorporaron al equipo a Langan Design Partners (con sede en Newport) para la arquitectura naval y el diseño exterior; luego sumaron a Rockport Marine y, finalmente, a Mark Whiteley Design (de Lymington, Reino Unido) para el diseño de interiores.

Gestionar equipos tan dispersos geográficamente supuso un reto, pero se reunían semanalmente de forma remota para garantizar que cada elemento del diseño y la construcción estuviera coordinado por expertos. Todo ello fue posible gracias a un propietario muy implicado, que tomó decisiones oportunas y proyectó una visión capaz de unir a todos los colaboradores. Ha sido un proyecto excepcional para todos los participantes.

Técnicas de construcción atemporales

El Ouzel se construyó utilizando una técnica de madera y materiales compuestos, campo en el que Rockport Marine es uno de los mayores expertos mundiales. Se laminan capas de tablones de madera en diversas orientaciones; se incorpora fibra de carbono donde resulta ventajoso y se aplica fibra de vidrio (tipo E) como revestimiento exterior. El trabajo con la madera —en este caso, abeto de Douglas y cedro rojo del Pacífico— requiere una artesanía atemporal. Sin embargo, este método ofrece una estética natural y un aislamiento excelente, permitiendo al mismo tiempo reforzar zonas clave mediante la integración de fibra de carbono y núcleos de espuma.

“Para nosotros es muy gratificante llevar un proyecto de esta calidad desde las materias primas hasta su finalización”, afirmó Sam Temple, presidente de Rockport Marine. “En el Ouzel veo el resultado de tantas decisiones bien meditadas. Lo mejor de nuestras capacidades conjuntas ha dado lugar a un velero equilibrado en el que cada una de nuestras disciplinas encuentra su plena expresión.

Me complace, aunque no me sorprende, ver una creciente aceptación de la construcción en madera y materiales compuestos. El barco resultante requiere poco mantenimiento, no se corroe, posee una excelente relación resistencia-peso y es hermoso”.

Estilo clásico, líneas contemporáneas

Desde el principio, el encargo a Langan Design Partners buscaba un yate que reflejara la noble tradición de construcción naval de Maine, aprovechando las líneas clásicas de un cúter con caseta de gobierno (pilothouse). Un largo voladizo en proa se combina con una popa clásica de espejo inclinado y una línea de regala de elegancia exquisita. Las amuradas revestidas de teca y una caseta de cubierta tradicional completan una imagen de elegancia atemporal.

Bajo la línea de flotación, sin embargo, la historia es distinta. El Ouzel cuenta con una eficiente quilla de aleta rematada por un bulbo hidrodinámico, logrando un equilibrio óptimo entre estabilidad y rendimiento en ceñida. Esta configuración sitúa su calado en 12 pies (aprox. 3,6 metros), una elección deliberada del propietario para potenciar al máximo las prestaciones del yate. También incorpora un timón profundo de tipo compensado y una hélice moderna. Tal como confirmaron sus pruebas de mar en junio, el barco posee una velocidad notable.

Al igual que todo en este proyecto, la combinación de rendimiento y estética fue fruto de un trabajo en equipo. Mark Whiteley y Tom Degrémont colaboraron estrechamente para asegurar una transición fluida entre el interior y el exterior del yate, armonizando sus líneas clásicas con un potente aparejo de cúter.

Navegando a vela

En cubierta, el Ouzel aprovecha las técnicas modernas de manejo de velas. Cuenta con un mástil imponente y una botavara tipo Park Avenue, ambos fabricados en fibra de carbono. Doyle Sails ha suministrado un juego de velas laminadas para crucero, que incluye una mayor de tope convencional (pin-head), un foque Yankee de corte alto, una vela de estay y un foque tipo blade; todas ellas seleccionadas para facilitar su manejo con una tripulación reducida. Para rumbos abiertos, dispone de una vela Code Zero.

Hasta la fecha, las pruebas de navegación se han realizado en condiciones óptimas: aguas tranquilas en la bahía de Penobscot y vientos de entre 10 y 15 nudos. Con una dirección ligera y sensible, el Ouzel navegaba en ceñida a 10 nudos desplegando la vela de estay y el Yankee. Al abrir velas para un rumbo de través rápido, rozó los 12 nudos, confirmando su potencial para realizar travesías veloces con un plan de velamen simplificado.

“Cuando el cliente subió a bordo y navegó en él por primera vez, estaba entusiasmado”, comentó Peter Wilson, representante del propietario y presidente de MCM. “El rendimiento cumplió con todas las expectativas que él tenía. Destacó especialmente la gran suavidad al timón y la excelente visibilidad, además de mostrarse muy satisfecho con el comportamiento del barco tanto en ceñida como en rumbos de través. Quedó muy contento con su desempeño”.

Tom Degrémont, de Langan Design Partners, añadió: “La sensación de potencia, las velocidades alcanzadas, el control al timón, el equilibrio del barco… todo resultó exactamente como esperaba. No podría estar más satisfecho. En unas condiciones inmejorables, izamos la vela Code Zero en varias ocasiones y navegamos a gran velocidad por la bahía de Penobscot; nos sorprendió la rapidez con la que llegamos a la otra orilla. Me alegra enormemente haber cumplido todos los objetivos de rendimiento que nos habíamos marcado”.

Un refugio en alta mar

Para las zonas habitables de Ouzel situadas bajo cubierta, Mark Whiteley (de MWD) ha combinado una distribución sencilla y funcional con una estética que confiere al interior un aire de superyate. Los paneles superiores, pintados en tonos claros y luminosos, se complementan con una magnífica carpintería de caoba, creando una armoniosa mezcla de tradición y diseño moderno.

La caseta de cubierta de perfil bajo de Ouzel alberga un salón elevado extraordinariamente luminoso, equipado con sofás profundos y una amplia zona de navegación y escritorio a estribor, aunando así practicidad y confort. Una escalera conduce al salón inferior, que presenta una disposición más clásica con zona de asientos y comedor, iluminada por una combinación de escotillas y portillos en el casco. La distribución interior incluye tres camarotes para invitados y uno para la tripulación.

“El estilo interior es clásico moderno, con proporciones y detalles que así lo reflejan”, comentó Mark Whiteley, director de MWD. “Los paneles blancos empotrados, pintados a mano con un acabado cepillado lineal, sirven de telón de fondo para la hermosa carpintería de caoba y los detalles metálicos —auténticas joyas— repartidos por todo el barco. Se respira un ambiente relajado, pero a la vez distinguido y elegante; creo que esto conecta perfectamente con la estética exterior, que es elegante y atemporal”.

Un homenaje a Maine

Ouzel es una embarcación excepcional: un velero totalmente hecho a medida cuyo diseño ha logrado un delicado equilibrio entre un gran confort y un alto rendimiento, sin renunciar a las técnicas tradicionales de construcción naval. Este yate, que demuestra cómo las técnicas y materiales de gran tradición pueden integrarse en una construcción moderna, actúa como embajador de una industria que goza de excelente salud en Maine.

El presidente de MCM, Peter Wilson, declaró: “Existe la creencia generalizada de que ya no es posible construir un yate de este tipo en Estados Unidos. Sin embargo, el mundo está descubriendo que eso no es cierto. El Ouzel demuestra que se puede construir un superyate de categoría mundial —capaz de rivalizar con las construcciones europeas, o incluso de superarlas— aquí mismo, en Rockport Marine (Rockport, Maine). Sin duda, llamará la atención de todos”.

Por MCM – Marine Construction Management