Corea del Sur invertirá US$150 mil millones en la industria de construcción naval de Estados Unidos

El país asiático se comprometió a la adquisición de astilleros y el desarrollo de programas de capacitación.

En el marco de las negociaciones comerciales entre Washington y Seúl, Corea del Sur se comprometió a destinar US$150.000 millones para fortalecer la industria de construcción naval estadounidense, sector que ha perdido terreno frente a China y que ocupa un lugar prioritario en la agenda de la administración Trump. Según el WSJ, el acuerdo incluyó además reducciones arancelarias recíprocas, compras surcoreanas de US$100.000 millones en energía estadounidense y compromisos en otras áreas de inversión.

Corea del Sur es el segundo mayor productor de buques del mundo, con el 22% de la construcción global, mientras que China concentra alrededor del 60%. Estados Unidos, en contraste, representa menos del 1% del mercado mundial, según datos de Clarksons Research. Esta brecha preocupa en el plano estratégico, dado el incremento del poderío naval chino y los retrasos en la producción naval estadounidense.

El plan

El compromiso de Seúl contempla la adquisición de astilleros en Estados Unidos, programas de capacitación laboral, reorganización de cadenas de suministro y expansión de capacidades de reparación. En 2023, la surcoreana Hanwha Ocean compró el astillero Hanwha Philly Shipyard en Filadelfia por unos US$100 millones, operación que recibió respaldo del Departamento de la Marina de los Estados Unidos por su potencial de duplicar el empleo y cuadruplicar la capacidad de producción.

Otras compañías surcoreanas como HD Hyundai Heavy Industries y Samsung Heavy Industries también han mostrado interés en ampliar su participación en mantenimiento y reparación de buques estadounidenses, especialmente en la región del Indo-Pacífico. En el último año, Hanwha y HD Hyundai obtuvieron contratos de la Marina estadounidense para reparar buques auxiliares bajo la jurisdicción de la 7ª Flota en Japón. Aunque las regulaciones de los Estados Unidos restringen la participación extranjera a este tipo de embarcaciones, un proyecto de ley presentado en el Congreso propone crear un “registro de astilleros aliados” que permitiría a países como Corea del Sur y Japón realizar trabajos más amplios, incluyendo naves de combate.

El interés surcoreano en colaborar responde tanto a motivos comerciales como estratégicos. Según analistas, trasladar parte del mantenimiento de buques militares al Indo-Pacífico liberaría capacidad en los astilleros estadounidenses para nuevas construcciones de buques y ofrecería mayor flexibilidad en caso de un conflicto en torno a Taiwán.

¿Más movimientos?

Otras compañías de la industria manufacturera de Corea del Sur también están incrementando sus inversiones en el extranjero, a medida que nuevas disposiciones laborales y factores competitivos elevan los costos de operación en el país.

El sector de baterías, por ejemplo, busca acelerar su internacionalización. Las tres principales fabricantes surcoreanas han comprometido grandes inversiones en Estados Unidos. LG Energy Solution construye plantas en Georgia y Ohio junto a Hyundai Motor y Honda, además de un proyecto con General Motors y una planta propia en Arizona. Samsung SDI desarrolla una fábrica conjunta con GM y Stellantis en Indiana, mientras que SK On instala plantas en Kentucky y Tennessee en asociación con Hyundai y Ford.

En la industria de neumáticos, Hankook Tire invierte en sus plantas de Tennessee y Hungría. Kumho Tire evalúa abrir nuevas instalaciones en Europa, y Nexen Tire explora alternativas en el sudeste asiático y Estados Unidos.

En el sector de equipos eléctricos, HD Hyundai Electric se concentra en Alabama para expandir su producción de transformadores de ultra alta tensión, parte de un plan de expansión global más amplio.

Por MundoMaritimo