
Proyecto de nuevo lago y alianzas internacionales fortalecen la sostenibilidad a largo plazo de la vía interoceánica.
Pórticolive llevó a cabo el conversatorio “Lecciones de Liderazgo de la Industria Marítima y Portuaria” donde participó Ilya Espino de Marotta, subadministradora del Canal de Panamá y Karina Kure Ghisays, directora de Gestión Humana del Grupo Puerto de Cartagena (GPC). Durante la reunión se habló sobre los desafíos que ha enfrentado el Canal en el último tiempo, como la sequía que lo afectó en el 2023 y las iniciativas y soluciones que resultaron a raíz de ello. También se detallaron las acciones que se están llevando a cabo en el Canal para la reducción de emisiones.
Innovación ante la crisis
La subadministradora del Canal de Panamá destacó que la sequía de 2023 marcó un hito en la gestión hídrica de la vía interoceánica y obligó a innovar con medidas inéditas para garantizar tanto el tránsito marítimo como el suministro de agua potable a la población.
“Todas las crisis dejan aprendizajes y nos vuelven innovadores”, señaló, recordando que ya en 2015, justo antes de inaugurar el Canal ampliado, enfrentaron un año seco, aunque en ese momento no se dimensionó el impacto debido a la relevancia de la apertura. Posteriormente, en 2018 se repitió el escenario, “pero no al nivel del 2023, que fue el tercer año más seco en la historia del Canal de Panamá”.
Durante 2023, explicó Espino de Marotta, el equipo del Canal desplegó “iniciativas creativas para minimizar el uso del agua durante los esclusajes y establecer un diálogo transparente con nuestros clientes”. Entre las medidas adoptadas, se modificó el sistema de reservaciones y subastas, y se redujo de manera planificada el número de tránsitos diarios de 36 a 24 buques. La decisión se sustentó en que “de los mismos lagos que permiten transportar las naves, se abastecen dos millones de personas en el país, por lo que no podíamos impactar el consumo de la población”.
El resultado, enfatizó, fue sobrellevar un escenario crítico con el apoyo de la tecnología, la innovación y el trabajo en equipo, mientras la industria mostró comprensión frente a una crisis climática que no solo afectó a Panamá, sino también a ríos como el Misisipi en Estados Unidos y el Amazonas en Brasil.
De la experiencia, añadió, se desprende una conclusión clara: “Si esto vuelve a suceder, estaremos en una mejor posición”. En ese sentido, el Canal impulsó un proyecto hídrico estratégico que había sido estudiado en 2017 y que contempla la creación de un nuevo lago para garantizar agua potable y aumentar la capacidad de tránsitos.
El plan, cuya ejecución comenzó en enero de este año, incluye el reasentamiento de unas 500 familias y un proceso socioambiental que ya está en marcha. “El 2023 nos demostró que este proyecto no puede esperar; debemos ver con luces largas la sostenibilidad hídrica del Canal”, afirmó Espino de Marotta, destacando que el año pasado fue decisivo para introducir nuevas tecnologías, potenciar la analítica de datos y dar el primer paso hacia la materialización del nuevo lago.
Canal de Panamá refuerza su agenda verde
Ilya Espino de Marotta, subrayó que el cambio climático y la agenda global de descarbonización representan una oportunidad estratégica para la industria marítima regional. “El cambio climático y la agenda mundial de reducir las emisiones de carbono, son una oportunidad para todos nosotros, para estar a la vanguardia de lo que está ocurriendo en Europa”, afirmó, destacando el rol de la Organización Marítima Internacional (OMI) en establecer parámetros que guiarán la transición hacia operaciones más limpias. En línea con estos objetivos, hace un año y medio el Canal creó una Oficina de Sostenibilidad, en la que Espino de Marotta fue designada como oficial de sostenibilidad.
El Canal de Panamá ya trabaja de manera coordinada con distintos actores globales. Entre ellos, con el Puerto de Algeciras para avanzar hacia un futuro corredor verde, y con empresas danesas en proyectos de áreas de anclaje con energía renovable. Asimismo, se evalúan incentivos y reconocimientos para aquellos clientes que transiten con combustibles de menor huella ambiental o que hayan implementado mejoras operativas y tecnológicas en sus buques.
“Pienso que los puertos en Latinoamérica podemos enfocarnos en disminuir la huella de carbono y atraer a esa industria hacia nuestros puertos”, concluyó, reiterando que la sostenibilidad abre una ventana de desarrollo y competitividad para la región.
Por MundoMaritimo
