Hasta el momento se han identificado 13 casos, incluidos nueve contagios confirmados y tres fallecidos.

La propagación de un brote de hantavirus a bordo del crucero de expedición polar “Hondius” mantiene bajo alerta a autoridades sanitarias y marítimas internacionales, luego que tres cruceristas fallecieran. Hasta el momento se han identificado 13 casos, incluidos nueve contagios confirmados —todos asociados a la cepa Andes— y cuatro bajo investigación, según autoridades sanitarias.
El crucero, que transportaba cerca de 150 pasajeros en un itinerario entre Argentina, la Antártica y remotas islas del Atlántico Sur antes de dirigirse hacia Europa, enfrenta ahora investigaciones sobre cómo una enfermedad asociada históricamente a entornos rurales y exposición a roedores pudo extenderse en un ambiente confinado y compartido como el de una nave turística de expedición.
El primer caso conocido fue el de un pasajero neerlandés de 70 años que presentó fiebre y síntomas gastrointestinales durante la travesía y falleció cuando el buque se aproximaba a la isla de Santa Elena. Posteriormente, su esposa murió en Sudáfrica y una crucerista alemana falleció a bordo el 2 de mayo. Entre los contagiados también figura el médico del buque, quien habría contraído el virus mientras atendía a los pasajeros enfermos.
Crucero bajo investigación
El brote abrió interrogantes sobre si la exposición inicial ocurrió durante excursiones terrestres realizadas en Sudamérica y la Antártica o si parte de la propagación se produjo dentro de la propia nave.
Expertos apuntan a que las características operacionales de un crucero —espacios compartidos, contacto prolongado entre cruceristas, tripulantes y áreas interiores de uso común— complejizan las tareas de aislamiento, evacuación médica y rastreo epidemiológico.
Joseph Allen, profesor de salud pública de Harvard T.H. Chan School of Public Health, afirmó que la experiencia disponible sobre esta cepa continúa siendo limitada y recordó antecedentes de transmisión en espacios interiores durante un brote registrado en Argentina en 2018.
Las investigaciones también consideran el tiempo de incubación del virus, que puede extenderse entre una y seis semanas, lo que significa que algunos cruceristas podrían haber realizado viajes internacionales antes de desarrollar síntomas. En Francia, por ejemplo, se reportó un pasajero que comenzó a presentar síntomas durante su vuelo de regreso y actualmente permanece en estado crítico.
Respuesta sanitaria internacional
Con los cruceristas ya desembarcados y retornando a sus países de origen, la situación derivó en una compleja operación de monitoreo sanitario y repatriación coordinada entre distintos gobiernos y la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Precisamente, la OMS indicó que coordina acciones con autoridades nacionales para rastrear casos, supervisar cuarentenas y seguimientos médicos, además de apoyar las investigaciones sobre cómo se propagó el virus. Las autoridades sanitarias esperan que puedan surgir nuevos casos en las próximas semanas debido al prolongado período de incubación del virus. Los hallazgos podrían influir en la forma en que las autoridades evalúan los riesgos de transmisión y gestionan brotes similares en el futuro.
De todos modos, las autoridades sanitarias insisten en que el riesgo para la población general continúa siendo bajo y recalcan que el hantavirus no posee niveles de transmisión comparables al Covid-19. Aunque, especialistas advierten que todavía existen importantes vacíos de conocimiento acerca de la capacidad de contagio de la cepa Andes en espacios cerrados y concurridos.
Por MundoMaritimo
