Donde el diseño nórdico se une a la maestría de la arquitectura italiana: la tercera generación de la serie Magellano se despliega con exteriores de Jarkko Jämsén e interiores de AMDL CIRCLE y Michele De Lucchi, marcando un debut en el mundo de los yates con una logia arquitectónica sin precedentes orientada al mar.

El Magellano 27M inaugura el tercer capítulo de una historia evolutiva iniciada a principios de la década de los 2000 gracias a la visión de Paolo y Giovanna Vitelli. Fueron pioneros en crear una categoría totalmente nueva —el crossover de los mares—, desencadenando una revolución tanto en la experiencia como en el diseño, comparable al impacto que tuvieron los SUV en el mundo del automóvil. Como auténtico crossover, el Magellano ofrece la libertad de no tener que renunciar a nada y de disfrutarlo todo: un diseño que combina amplios volúmenes para largas travesías con líneas elegantes y atemporales, y una experiencia realzada por un casco de doble modo (Dual Mode) que garantiza un confort superior en una amplia variedad de condiciones marítimas y velocidades. Definido por su proa vertical y su doble pantoque, este casco híbrido de alta eficiencia aúna las ventajas de los diseños de desplazamiento y de planeo, reduciendo el consumo de combustible y suavizando el impacto de las olas. Es una innovación concebida no para perseguir la velocidad ni para resignarse a la lentitud, sino para navegar al propio ritmo, con la libertad absoluta de zarpar incluso cuando el estado del mar obliga a otros a permanecer en tierra.
La tercera generación de la serie, inaugurada con el Magellano 27M, culmina esta trayectoria, fusionando la robustez necesaria para largas travesías propia del crossover con un espacio interior íntimo y lleno de alma. La elección de un diálogo creativo inédito, que une al diseñador finlandés Jarkko Jämsén con AMDL CIRCLE, Michele De Lucchi y Davide Angeli, constituye en sí misma un homenaje a la naturaleza independiente y versátil de este yate.
El talento polifacético de Jämsén —que abarca desde icónicos superyates y avanzados diseños de vela hasta el ámbito del diseño industrial— dota al exterior de una audaz fuerza escultórica. En el interior, esa arquitectura pura adquiere un acento italiano, guiada por la decisión característica de De Lucchi de confiar toda la narrativa a la calidez de la madera. Su corazón es la loggia, un santuario mediterráneo que difumina los límites entre el interior y el exterior, un espacio donde la vida a bordo se aquieta durante las largas travesías y los fondeos tranquilos.
Una embarcación para navegantes exigentes, amantes de la estética cuyo instinto les lleva a buscar lo excepcional frente a lo ordinario en pos de una libertad absoluta. Su singularidad natural encuentra su reflejo perfecto en el Magellano 27M: un superyate cuyo carácter es un espejo del suyo propio: único, seguro de sí mismo y profundamente impregnado de belleza.


La forma esencial: cuando la naturaleza diseña
El diseñador de exteriores Jarkko Jämsén articuló el concepto en torno a una idea radical: el Magellano 27M es como una obra de arte viva y creada específicamente para su entorno; no fue concebido para dominar la naturaleza, sino para existir a través de ella, revelando su belleza en un diálogo constante con los elementos. Al prescindir de lo superfluo y dejar al descubierto su forma esencial, el Magellano 27M se transforma en un espejo donde el mar, el cielo y la luz componen incesantemente sus superficies.
La arquitectura de Jämsén oscila entre la ingeniería y la fluidez, tal como la línea industrial —el bucle— traza su danza a lo largo del perfil del yate, expresando una naturaleza dual. Por un lado, la ingeniería de precisión: la línea recta de las aristas, el carácter industrial de los perfiles y unas dimensiones calibradas que denotan maestría técnica y alta precisión. Por otro, la fluidez y el reflejo: las superficies que rodean el bucle son deliberadamente puras y libres de excesos, permitiendo que las curvaturas capturen la luz y multipliquen el juego visual entre el mar y el cielo.
Las lamas de madera de la popa —un elemento estético distintivo de toda la serie Magellano— aportan la calidez de la madera y fragmentan la luz solar en haces de luz y sombra. Esta tensión entre la claridad de la ingeniería y la suavidad escultórica crea una identidad única: un yate reconocible al instante, construido con rigor, pero rebosante de belleza natural.


La loggia sobre el mar: un viaje hacia el interior
Dos mentes afines compartían un mismo instinto mucho antes de encontrarse en el mar. Hace una década, AMDL CIRCLE y Michele De Lucchi crearon el concepto de identidad arquitectónica “en tierra” de Azimut: “una sensación cálida y natural propia del litoral”, y los brise-soleil de madera se convirtieron en un eco sutil presente en los espacios y escaparates globales de la marca. Hoy, la madera y la luz solar siguen bailando en la inédita loggia sobre el mar del Magellano 27M, haciendo un guiño silencioso a las celosías de popa que forman parte del legado del yate. Como si, desde el principio, todo hubiera estado destinado a ser así.
Diseñados por AMDL CIRCLE y Michele De Lucchi, los interiores del Magellano 27M se basan en una verdad humana: desde los albores de la humanidad, nos hemos desplazado por tierra y mar para descubrir, conectar y dar forma a nuestro futuro. El Magellano 27M rinde homenaje a este impulso, convirtiendo el viaje en sí mismo en un espacio cargado de significado, identidad y autodescubrimiento.
En el corazón del proyecto se encuentra la cubierta principal, concebida como una amplia loggia sobre el mar: un espacio con grandes superficies acristaladas, bañado por la luz y articulado mediante elementos arquitectónicos de madera que evocan las pérgolas y los patios mediterráneos. El resultado es un entorno suspendido entre el interior y el exterior, un lugar donde el paisaje se integra en la vida cotidiana y donde el diseño no separa, sino que filtra, acompaña y protege en perfecta continuidad con la naturaleza. Los espacios no se perciben como una sucesión de estancias, sino como un entorno fluido donde la mirada recorre el espacio sin interrupciones y el mar permanece siempre presente. Es la esencia misma de la filosofía de Diseño Integral de Azimut: confiar cada detalle a los diseñadores y configurar todo el interior como un organismo coherente.


De madera y luz
La madera es el aliento mismo del organismo vivo que constituye el Magellano 27M. En un gesto de pura intención, AMDL CIRCLE y Michele De Lucchi adoptan una narrativa monomaterial, elevándola a protagonista absoluta mediante una rica variedad de texturas: veteadas, grabadas, flameadas y esculpidas para evocar profundidad visual y riqueza táctil. En el salón de la cubierta principal y en el camarote del armador, el roble claro se encuentra suavemente con detalles en nogal; allí, un refinado motivo tridimensional realza la transición entre ambas maderas.
El vínculo de De Lucchi con la artesanía tradicional japonesa teje una fusión serena en el espacio. Superficies de madera con texturas 3D conviven con mesas auxiliares cinceladas a mano mediante la técnica tradicional Naguri. Sobre el cabecero, la pared no exhibe obras de arte: se convierte en arte en sí misma, revestida con el preciado tejido HOSOO, elaborado a mano en telares de Kioto con tres siglos de historia. Su delicado patrón representa una ampliación microscópica de la sección transversal de un tronco, evocando con sutileza la esencia misma de la madera.
Los detalles en metal y madera completan el proyecto con un toque sofisticado, donde la esencia de la naturaleza se une a la precisión contemporánea en una composición de elegancia, profundidad y alma. Todo ello resuena con la visión de Jämsén, en la que la solidez se funde con el movimiento y el rigor fluye hacia la gracia.
La luz natural se trata como un material en sí mismo. Penetra con intensidad, tal como ocurre en alta mar, pero se suaviza y se torna cálida gracias al uso extensivo de madera clara en paredes, techos y mobiliario. El resultado es un ambiente luminoso, íntimo y envolvente, donde la luz vibra y guía la mirada. El conjunto se complementa con piezas de iluminación singulares creadas por Produzione Privata —el estudio de diseño fundado por Michele De Lucchi en 1990 para promover la experimentación y la excelencia artesanal—; creaciones como las lámparas Jona y Metafisica se suman a diseños icónicos de Artemide para convertir la luz en un elemento arquitectónico, más que en una mera decoración.
La libertad de navegar más lejos: un avanzado casco de doble modo
Del mismo modo que el ambiente a bordo moldea la experiencia de la vida en el mar, la ingeniería define la capacidad de prolongarla. Bajo la pureza escultórica de su diseño subyace una base tecnológica concebida para llevar a los armadores más lejos, con mayor comodidad y total confianza. La misma evolución presente en el diseño se extiende por debajo de la línea de flotación. El concepto Magellano siempre se ha basado en la idea de realizar travesías de largo alcance con total seguridad y confort; el Magellano 27M adopta esta filosofía en cada aspecto de su arquitectura naval e ingeniería de sistemas.
Todo comienza con un diseño de casco excepcional, concebido para suavizar el impacto de las olas, navegando a través de ellas en lugar de surfearlas. Este comportamiento suave y confortable en navegación ha sido una seña de identidad de la gama Magellano desde su primer modelo, lanzado en 2009, y el Magellano 27M parte de esa base gracias a una arquitectura naval refinada y excepcional.
El resultado es el casco Dual Mode (de doble modo), desarrollado por el departamento de I+D del Grupo Azimut|Benetti en colaboración con P.L. Ausonio Naval Architecture. Presenta un casco de doble pantoque (double-chine) con proa vertical, lo que aumenta la eslora en flotación y facilita una entrada más suave en las olas, además de contar con una quilla central (skeg) que mejora la estabilidad direccional en cualquier condición de mar. En particular, el diseño de doble pantoque ayuda a reducir las salpicaduras con mar gruesa, actuando como un amortiguador natural al distribuir el impacto en dos niveles. Esto permite ajustar la velocidad según las condiciones reales del mar, reduciendo la tensión sobre el casco y ofreciendo mayor libertad de navegación. La forma del casco también optimiza el consumo de combustible, tanto a velocidades de desplazamiento como a velocidades de crucero más elevadas.
Esto se traduce en una versatilidad extraordinaria: equipado con dos motores MAN V12 de 1.650 CV, el Magellano 27M revela su auténtico espíritu libre. Ofrece la posibilidad de navegar con comodidad y eficiencia a las velocidades habituales de crucero —entre 16 y 18 nudos—, manteniendo al mismo tiempo la capacidad de superar los 24 nudos cuando es necesario, además de una autonomía de unas 1.000 millas náuticas a 12 nudos para travesías más largas y viajes prolongados con total independencia.
El auge de la tecnología silenciosa
Aproximadamente el 30% de las superficies del yate están fabricadas con fibra de carbono, lo que reduce el peso total y mejora la eficiencia, el consumo de combustible y el rendimiento dinámico.
Azimut Silent Technology es el programa de innovación desarrollado por Azimut para ofrecer una experiencia a bordo cada vez más silenciosa y sostenible. Este programa está liderado por el Laboratorio de Tecnología Aplicada de la propia empresa, un equipo de investigadores y diseñadores dedicados a transformar los hallazgos de la investigación en soluciones concretas y escalables para los distintos segmentos de la flota Azimut. Mediante esta labor de desarrollo, Azimut aborda el ruido, las vibraciones y las emisiones con soluciones técnicas específicas, como soportes elásticos para motores y generadores, silenciadores dedicados y filtros de partículas. El resultado es un ambiente a bordo más tranquilo y refinado, especialmente apreciado durante las estancias prolongadas en el mar.
El modo opcional “Zero Emission Hotel Mode” (modo hotel de cero emisiones), alimentado por baterías LFP (litio-ferrofosfato), permite a los huéspedes pasar parte del día, o incluso una noche entera fondeados, con total comodidad y silencio y sin necesidad de poner en marcha los generadores, eliminando así el ruido, las vibraciones y las emisiones durante la estancia en puerto o fondeo. Tecnologías complejas al servicio de un objetivo sencillo: hacer que la vida a bordo sea aún más placentera.
Ya en 2009, durante la travesía original “Magellano Voyage” —una travesía invernal de más de 2.000 millas náuticas por el Mediterráneo—, el célebre navegante y periodista Dag Pike comentó que el yate “se asienta con firmeza en el mar”, transmitiendo una sensación constante de confianza y control.
Esa observación sigue siendo hoy una de las expresiones más claras del espíritu Magellano: el Magellano 27M se asienta con firmeza en el agua durante las largas travesías, y con mayor firmeza aún frente al paso del tiempo y las modas, persiguiendo una verdad inmutable: el deseo de navegar libremente por alta mar.
Por Azimut Yachts
