Justo a la mitad del plan de desarrollo sostenible adoptado por la compañía en 2022, Besenzoni hace balance de los resultados alcanzados. Desde la división BeElectric, totalmente eléctrica, hasta reducciones cuantificables de emisiones, incluyendo mejoras en la eficiencia energética y nuevos procesos de producción: la trayectoria ESG de la compañía italiana integra tecnología, medio ambiente y diseño en una estrategia concreta y ya operativa.

En un sector llamado a afrontar los retos de la transición energética, Besenzoni demuestra cómo el crecimiento industrial y la reducción del impacto ambiental pueden ir de la mano. Como muestran los datos consolidados más recientes del programa de sostenibilidad de la compañía, Besenzoni ha registrado una reducción de aproximadamente el 6% en las emisiones de gases de efecto invernadero, a pesar del aumento de la producción.
En este sentido, desde 2022 la empresa ha puesto en marcha un plan de desarrollo sostenible que abarca productos, procesos y estructura organizativa, con el objetivo de integrar de forma concreta los criterios ambientales, sociales y de gobernanza en su modelo industrial, en consonancia con los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030 de las Naciones Unidas.
Este camino se traduce en iniciativas concretas y ya en marcha: mejoras en la eficiencia energética de las instalaciones de producción, maquinaria de bajo consumo, electrificación progresiva de la flota de la empresa y optimización de la cadena de suministro.
Paralelamente, la empresa también ha reforzado su infraestructura tecnológica invirtiendo en ciberseguridad y digitalización de procesos, elementos cada vez más esenciales para garantizar la continuidad operativa y la eficiencia en un contexto industrial avanzado.
El análisis de la huella de carbono también pone de manifiesto una mejora en el uso de los recursos energéticos, con una reducción del 8,4% en el impacto vinculado al gas natural y una disminución de la intensidad energética por unidad de materia prima utilizada.
En materia energética, la instalación de un sistema fotovoltaico cubre actualmente alrededor del 10% de las necesidades energéticas anuales de la empresa, mientras que las intervenciones específicas en edificios y maquinaria contribuyen a una gestión del consumo más eficiente. También se han logrado resultados significativos en la gestión de recursos: el consumo de agua se ha reducido aproximadamente un 19%, mientras que la modernización de la flota logística ha conllevado una disminución sustancial de las emisiones relacionadas con el transporte, con una reducción del 48% en el consumo de gasolina y del 81% en el de fuelóleo pesado.
Cabe recordar que Besenzoni fue una de las primeras empresas del sector en obtener la certificación ISO 9001 de gestión de la calidad en 1997 —posteriormente extendida a todo el sistema de producción— y ha desarrollado progresivamente un modelo basado en el control de procesos y la eficiencia operativa. Actualmente, esto se complementa con el proceso en curso para obtener la certificación ISO 14001 de gestión ambiental, que consolida y cuantifica las iniciativas emprendidas en materia de sostenibilidad.


BeElectric: la sostenibilidad comienza con el producto
Además de la transformación de procesos, Besenzoni también ha desarrollado una respuesta directa en el ámbito del diseño con la creación de la división BeElectric, dedicada a sistemas de manipulación totalmente eléctricos.
Una decisión que tiene un impacto concreto en el desempeño ambiental a bordo: la eliminación de los circuitos hidráulicos reduce el uso de aceites, plásticos y componentes potencialmente contaminantes, a la vez que garantiza sistemas más ligeros, silenciosos y eficientes.
La gama, que incluye pasarelas, escaleras, elevadores para embarcaciones auxiliares, molinetes y sistemas de cubierta, representa una evolución tecnológica que mejora no solo la sostenibilidad, sino también la experiencia del usuario, con un menor consumo de energía y menores requisitos de mantenimiento.
En este sentido, la investigación de materiales también desempeña un papel fundamental, con la introducción de superficies sintéticas de alto rendimiento, duraderas y libres de mantenimiento, diseñadas para reducir aún más el impacto ambiental a lo largo del ciclo de vida del producto.
Transición industrial y visión a largo plazo
“Junto con la producción tradicional, que sigue siendo nuestro negocio principal, estamos abordando con gran determinación la transición hacia soluciones cada vez más ecológicas. La sostenibilidad no se limita al producto, sino que abarca la forma de operar de toda la empresa”, comenta el CEO Giorgio Besenzoni.
Entre los proyectos actualmente en desarrollo se encuentran soluciones para la recuperación de energía y la optimización del consumo térmico, como la creación de un intercambiador de calor para reutilizar la energía generada por los procesos industriales.
Esta línea de trabajo confirma que, para Besenzoni, la sostenibilidad no es un elemento secundario, sino una palanca estratégica capaz de guiar la evolución tecnológica e industrial de la empresa a largo plazo.
Por Besenzoni
