De debut a referente: el nuevo Manari 52 impresiona en sus primeras pruebas de mar frente a Miami

  • Las primeras pruebas en el agua validan su rendimiento, maniobrabilidad y visión de diseño.
  • El Manari 52 alcanzó una velocidad máxima de 37 nudos con una velocidad de crucero de 24-26 nudos.
  • Se prevé que las próximas unidades con diferentes configuraciones de motor alcancen hasta 47 nudos.
  • El yate demostró una autonomía de crucero de hasta 400 millas náuticas a velocidad óptima, suficiente para navegar de Miami a Nassau.

Tras su debut mundial en el Salón Náutico Internacional de Palm Beach 2026 en marzo, el Manari 52 ha completado sus pruebas de mar en aguas abiertas frente a Miami. Y los resultados hablan por sí solos. Las nuevas fotografías, tomadas en navegación por primera vez, capturan lo que las cifras por sí solas no pueden: un yate que luce tan imponente en movimiento como en el muelle.

Las pruebas ofrecieron la primera prueba real de la filosofía de Manari Yachts. Para la nueva marca con sede en Miami, rendimiento y refinamiento no son excluyentes, sino un punto de partida común.

Rendimiento comprobado en el mar

Equipado con dos avanzados motores Volvo Penta IPS D8-800, el Manari 52 alcanzó una velocidad máxima de aproximadamente 37 nudos en condiciones de carga de prueba (70% de combustible, equipamiento estándar, tres personas a bordo), con una velocidad de crucero óptima de 24 a 26 nudos. Se prevé que las próximas unidades, con diferentes configuraciones de motor, alcancen hasta 47 nudos, lo que refleja el potencial de la plataforma más allá de su configuración actual.

El consumo de combustible medido fue de 140 a 160 litros por hora a velocidad de crucero y de 220 a 240 litros por hora a velocidad máxima. Con una capacidad de combustible de aproximadamente 2.500 litros, el yate demostró una autonomía de crucero de 350 a 400 millas náuticas a velocidad óptima, suficiente para navegar de Miami a Nassau con facilidad y margen de sobra.

Las pruebas se realizaron frente a las costas de Miami, en Haulover Inlet. Las condiciones incluyeron vientos de 10 a 15 nudos y olas de 0,8 a 1,2 metros de altura, un oleaje moderado de corto periodo, típico del sur de Florida, elegido deliberadamente en lugar de aguas tranquilas.

En el agua

Lo que destacó no fue una cifra en particular, sino el comportamiento del yate al exigirlo al máximo. Los giros cerrados se completaron con una escora mínima y prácticamente sin pérdida de velocidad. El oleaje de corto periodo se absorbió con facilidad, sin los golpes bruscos que afectan a los cascos menos diseñados de este segmento. La navegación se mantuvo notablemente seca, no solo en el puesto de mando, sino en toda la bañera y las zonas exteriores para invitados.

A alta velocidad, la plataforma Volvo Penta IPS ofreció una respuesta inmediata y un control direccional preciso. La maniobrabilidad a baja velocidad, controlada mediante joystick, demostró la misma seguridad: el tipo de maniobrabilidad que importa tanto en un puerto deportivo concurrido como en alta mar.

En el puesto de mando, los niveles de ruido se mantuvieron entre 70 y 74 dB(A) a velocidad de crucero, con vibraciones minimizadas gracias a la estrategia de montaje del sistema IPS y al aislamiento acústico del yate.

Diseñado en torno a la plataforma

Desarrollado en colaboración con Mulder, responsables del diseño del casco, el Manari 52 se construyó desde el principio en torno al sistema Volvo IPS: la posición de las góndolas, un ángulo de eje reducido para una mayor eficiencia y una disposición estructural se perfeccionaron mediante estudios exhaustivos en lugar de concesiones. El casco combina una geometría de V profunda con un ángulo de inclinación progresivo y deflectores de rociado optimizados, con el apoyo de técnicas de laminación avanzadas que reducen las vibraciones sin sacrificar la rigidez.

La arquitectura naval y el diseño exterior se desarrollaron en estrecha coordinación, teniendo en cuenta la eficiencia aerodinámica junto con la identidad visual desde el principio. El resultado es un yate que transmite solidez y aplomo en navegación. Sin flexión, sin sobresaltos, sin ruidos indeseados.

El puesto de mando continúa con esta lógica en el entorno del conductor: diseño minimalista, integración digital y concebido para priorizar la visibilidad y la ergonomía sobre la decoración.

Un referente, no un competidor

El Manari 52 no llega al segmento de 52 pies buscando destacar. Tras un exitoso desempeño en las pruebas de mar, ofrece algo más difícil de fabricar que un diseño llamativo: un resultado probado, creado para quienes saben lo que hacen.

Por Manari Yachts